No puedo remontarme al momento en el que comencé a sentir interés por cosas diferentes. Han sido muchas las influencias y los momentos que me han ido cambiando a como soy ahora: el tener una familia con interés por la lectura y crecer rodeado de gente que leía, el tener libros a mano y gente que los amaba, el descubrir la saga Caballo de Troya en la adolecencia y que me sacudiera de arriba a abajo, el primer reportaje sobre el Ovni de Voronezh que leí años antes, el número uno de la revista Año Cero que compré en Torrevieja, el programa del Doctor Fernando Jimenez del Oso en la primera, dentro de un programa infantil... lo diferente, lo metafísicio, siempre ha estado ahí. Y la verdad es que agradezco mucho que haya tenido esa suerte. Me siento orgulloso de ser como soy y de que no me interese el futbol, las motos, los coches o los reality shows. De ser un friki, un bicho raro que muestra interés en los comics, los juegos de rol, la ciencia ficción, la escritura, la lectura, la música y un sin fin de cosas. Para mí la vida es un camino inacabable en el que cada uno recorre su senda, y yo quiero aprender lo máximo posible durante la mía. Sé que es imposible abarcarlo todo y parte de mi aprendizaje (ahora lo sé) consiste en dosificar el tiempo, en hacer una cosa detrás de la otra y en ser paciente, pero es muy dificil para mí. En ocasiones un ansia nerviosa me invade y quiero hacerlo todo a la vez. Hace muchos años que escribí en mi diario: "cada vez tengo más claro que estoy aquí para aprender a tener paciencia", y mi curso vital desde entonces no ha hecho más que confirmarlo. Nada me gustaría más que poder conectarme una máquina al cerebro para aprender todo lo que deseo de manera inmediata, como descubrí fascinado en la primera película de Matrix, eso sería mi sueño. Pero mientras tanto debo aprender a serenar la mente y a concentrar mis energias en lo que elija en cada momento, en vez de dispersarlas entre miles de proyectos que no llegarán a realizarse por falta de tiempo.
Lo que realmente quiero contar después de esta pequeña autobiografía es el motivo que me ha llevado hasta aquí, hasta la creación de este blog. Este año 2009 que toca próximo a su fin ha sido un año clave en mi vida. He vivido experiencias muy intensas a nivel personal que me han sacudido una vez más, hasta que me han transformado. Los primeros meses del año fueron difíciles, y caí en una profunda depresión de la que salí meses después y de la que todavía me estoy recuperando poco a poco, aunque debo decir que apenas es una sombra de lo que fue, por suerte. El caso es que aquella experiencia activó algo en mi interior que me llevó a recordar algo que había olvidado por el camino: mi vida interior. Siempre he sido muy analista y autocrítico, con afán de perfeccionarme y mejorar, pero los vaivenes de la vida y las distracciones que a toda hora nos rodean me lo hizo olvidar (alguna vez hablaré de esto). Pues bien, cuando comencé a recobrar aquel ser interior que había olvidado, comencé a ver señales que me decían que iba por el buen camino. No puedo deciros la cantidad de cosas, de detalles que me hacían darme cuenta de que el Universo respondía a mi presencia, como diciéndome : "eso es, ese es el camino, así se hace, ánimo". Y como un circulo vicioso, cada señal me animaba más y me hacía sonreir al darme cuenta de lo estúpido que había sido por pensar que mis problemas eran los más importantes y que no tenían solución.
Las señales se siguen repitiendo. Si estás en la onda, si estás conectado como le llamo yo (you are in the way man! me digo en ocasiones al ver alguna de estas señales), te das cuenta de que el Universo, la Providencia, Dios o como le queráis llamar está ahí. Que te apoya y que quiere que seas feliz.
Todo eso ha ido creciendo, madurando y me ha llevado hasta aquí, hasta vosotr@s. El motivo último de la creación de este blog, perdido entre millones más (qué hermosa es la diversidad), es que creo que este año es un año de cambios profundos para todo el mundo con un poco de sensibilidad. No se trata de que piense que como me ha pasado a mí, le ha pasado a todo el mundo, sino de que he encontrado a gente en mi misma situación. Personas que como yo, están sintiendo cambios en su interior, y por tanto, en su alrededor. Algunos se alegran de esto, otros se asustan. Muchos creemos que el momento ha llegado, que ahora si que sí (con lo que quiera que signifique eso), pero otros muchos están aterrados y se niegan a ver lo que ocurre, encerrándose en una burbuja de irrealidad (o realidad creada para sí mismos para sobrevivir), y se están perdiendo algo hermoso. Los demás simplemente no notan nada y prosiguen tal cual sus vidas.
Bien, todo el mundo hace lo correcto, sigue su camino, pero yo me siento inmensamente feliz al estar en el mío.
Creo que como introducción es suficiente, en la próxima entrada trataré de explicar el cómo me di cuenta de que el universo es cuántico y responde a nuestros pensamientos.
Un abrazo para tod@s.
Siempre es el principio
jueves, 29 de octubre de 2009
Publicado por
Frank Guerra -Servobot-
en
18:09
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