Tiempo de cambio

sábado, 21 de noviembre de 2009

No solo en lo personal, sino a mi alrededor estoy notando como las cosas están cambiando y evolucionando lentamente pero sin pausa. No dudo a que esté ligado a mis cambios internos que veo cambios externos también, pero en la gente cercana también puedo notarlo, algunos lo reconocen y también lo notan, y otros no son conscientes o se niegan a ese cambio.
Creo que entramos en un ciclo donde estos cambios resultarán fundamentales para cada un@ de nosotr@s. Un tiempo clave en el que definiremos lo que seremos a partir de ahora, y como queremos vivr estos cambios que nos están afectando a tod@s, queramos o no.
Como he dicho antes, una de las cosas que he descubierto es la realidad del antiquisimo principio alquímico "como es arriba, es abajo". Una frase sencilla que encierra una gran verdad, de las ineludibles. Y que si reflexionamos sobre ella nos puede mostrar una gran cantidad de cosas. Por lo pronto que si evolucionamos por dentro, lo haremos por fuera. Toda la percepción de "lo real" cambia a nuestro ritmo, y nos ayuda a seguir cambiando si lo aceptamos.

Creo que en estos tiempos lo mejor es dejar que esos cambios entren en nosotros (salgan de nosotros) y tener esperanza. He comprobado que aquellas personas que se resisten a ellos o que los niegan son tremendamente infelices, tienen gran cantidad de miedos y no son capaces de ver más allá de la realidad material más inmediata.

Tampoco se les puede culpar de ello, estamos sumergidos en un sistema que nos dice que si no lo tocas, no existe, si no lo tienes, no eres nada, y si no lo ves, no te tienes que preocupar. La ilusión de lo inmaterial se convierte en la ilusión de lo material, poniendo barreras a nuestras mentes y nuestras almas, pensando que lo único válido es lo que tenemos al alcance de la mano, y luchando por aumentar nuestra realidad aumentando nuestras pertenencias materiales, cuando millones ya se han dado cuenta de que lo material es solo una fracción ínfima y la menos importante del mundo.

No hay que tener miedo a esos cambios que están llamando a nuestro interior, comienza una época en la que si abrazamos sin miedo esos cambios, veremos enriquecidas nuestras vidas en formas que no somos capaces de imaginar ahora. Cambio de paradigmas, cambio de objetivos, cambio de planes.

Signos Nuevos.

El Universo es cuántico

viernes, 6 de noviembre de 2009

Tranquil@s, es más sencillo de lo que parece. En realidad lo que quiero decir es muy corto, pero requiere una explicación.

Una de las primeras cosas de las que me di cuenta cuando (re)emprendí este viaje interior es que el Universo responde a nosotros.
Me explico. Según la física cuántica, el observador de un fenómeno influye en el mismo fenómeno, haciendo que sus resultados sean diferentes de como serían si no fueran observados.
Esto que parece tan complicado es fascinante en sí, pero para lo que quiero hablar es una especie de metáfora para decir que cuando estamos alegres, atraemos cosas alegres. Cuando estamos tristes, atraemos cosas tristes.
Esa es la base. Realmente no es tan complicado, ¿verdad?

El Universo lo creamos con nuestras percepciones, y nuestras percepciones están filtradas a través de nuestra mente, y ahí está la clave. Nosotros definimos lo que nos rodea en base a nuestras circunstancias, que modifican nuestro estado anímico y nuestros pensamientos si no somos conscientes de ello.
Cuando uno tiene un mal día, es más que probable que le ocurran más cosas malas y que ignore las buenas porque está centrado en las malas, y viceversa, cuando se tiene un buen ánimo, los problemas se reducen y las alegrías son más grandes.

Pues bien: algo así, que es básico, lo desconocemos. Es increible lo dificil que puede ser el llegar a esta conclusión. Es más, muchísimas personas no llegan a ella en toda su vida, y viven inmersos en el mar de distracciones y banalidades que nos rodea sin preocuparse de mirar más allá de su ombligo material, olvidando el otro, el importante (es una metáfora, soy mucho de metáforas). Por otra parte es muy fácil olvidar nuestro lado interior hoy en día, lo tienen muy bien montado para tenernos así.

Bien, pero no quiero dar charlas espirituales, lo que quiero es contar cómo me di cuenta de esto. Todo empezó con un libro llamado El Secreto, que se ha convertido en un superventas de los libros de autoayuda estos últimos años. El primer contacto que tuve con él fue con su versión en inglés, que tiene una persona muy importante para mí, pero ante mi pereza de leer en el idioma de Shakespeare y que pensé que se trataba de una novela tipo el Codigo da Vinci, no le presté excesiva atención y lo ignoré.

Tiempo después mi relación con esa persona llegó a su fin, y perdí el contacto con ella a mi pesar. Pasaron los meses y mi estado de ánimo empezó a mejorar poco a poco. Fue cuando me di cuenta de lo que os hablaba: el Universo responde a tu estado de ánimo. Comencé a ver la felicidad en las cosas pequeñas, en los detalles de la vida, en el mundo. Y se hizo la luz: tod@s estamos conectados con todo, y todo responde ante todo. Es una red maravillosa de la que formamos parte y de la que no nos podemos aislar.
Y para darme la razón, el Universo respondio. :)
Estaba en Torrevieja, en una librería que visito en ocasiones, y descubrí la versión en español de El Secreto. Como lo recordaba de su versión original y cómo el marketing le había otorgado un expositor propio que destacaba, le eché un vistazo para ver si por fin descubría de que iba aquel pequeño libro que imitaba el estilo del Código da Vinci (para aprovechar el tirón de la película y el libro, no me cabe duda). Y vi que se trataba de un libro de autoayuda del estilo de tantos otros que proliferan. Yo lo más cercano que he estado de tener libros así es cuando me regalaron Las Nueve Revelaciones y La Decima Revelación, dos novelas que tratan el tema de leyes espirituales también ocultas mucho tiempo, así que como pequeño recordatorio para la persona que tenía el libro y porque me picó la curiosidad, lo compré.

Si conoceis el tema del libro ya sabéis lo que viene a continuación. Para los que no os diré que el libro cuenta exáctamente aquello a lo que yo había llegado por mí mismo: como el Universo responde a nuestros pensamientos y emociones atrayendo aquello que emitimos. Mi sorpresa fue mayúscula, fue la confirmación sin duda de que era verdad.

Desde entonces he tenido multitud de señales de que el Universo está ahí siempre, de que estamos conectados y de que nuestras acciones afectan a los demás y las de los demás a nosotros a múltiples niveles.
De verdad, si tenéis la mente abierta y estáis atentos, vereis esas señales. Es el lenguaje del Universo.
Eso era lo que quería contaros hoy.
Un abrazo.