...en las cosas pequeñas.
Otra de las grandes enseñanzas de este extraño año que se nos acaba ha sido esta. Muchas veces nos planteamos objetivos o deseos que de no alcanzarse nos hacen infelices. Quizá nos planteamos metas inalcanzables o utópicas, pero sea como fuere una de las cosas que más nos frustra es no conseguir lo que queremos.
Por eso es importante plantearnos objetivos a corto plazo, para darnos cuenta de que sí que realmente podemos alcanzar nuestros sueños, e ir ganando confianza poco a poco y voluntad para perseguir aquello que anhelamos realmente.
Personalmente he aprendido a disfrutar de las cosas pequeñas, una flor de colores intensos, una puesta de sol, un día despejado y claro, un trabajo bien hecho, una sonrisa a tiempo, un buen abrazo. Si nos fijamos, veremos que son las cosas pequeñas las que componen el mosaico de nuestra vida. No es importante ganar mucho dinero, tener un coche nuevo o irte de viaje a París, eso son ilusiones que si bien son válidas para conseguir nuestra felicidad, no son las más importantes.
Por eso en este año que empieza quiero invitaros a dejar de lado las metas frustrantes y abrazas aquellos detalles que nos hacen sonreír con el alma. Aquellas cosas que nos hablan y nos dicen que todo tiene un propósito y que tenemos un hueco en el gran esquema de las cosas.
Nos vemos en el 2010, va a ser el mejor año.
Porque lo he decidido.
Encuentra la felicidad
jueves, 24 de diciembre de 2009
Publicado por
Frank Guerra -Servobot-
en
14:06
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1 comentarios:
Estoy totalmente de acuerdo contigo. He tenido esa sensación de felicidad en momentos que, en un principio, parecen efímeros como por ejemplo, ver que la calefacción de mi coche funciona y que tiene el depósito lleno para llegar a mis destinos. Aunque pueda aparentar materialista, es una de las cosas que mas me frustran si no me las encuentro así.
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